Lo inmersivo impresiona, la obra real permanece inmóvil: originales, proyecciones y vídeos ofrecen experiencias distintas del arte y no deberían confundirse.
Ignoro si curar un libro –organizarlo, ser responsable de todas la imágenes, de todas las viñetas, de todos los textos lo mismo críticos que informativos– lo incapacite a uno para escribir una reseña sobre el mismo. Pregunto, porque eso estoy...