Una figura frontal, casi totémica, pintada en 1984 por Jean-Michel Basquiat será una de las claves de lectura de LAM BASQUIAT SONGYE, la exposición que Gary Nader Art Centre prepara en Miami como un diálogo entre Basquiat, Wifredo Lam y la escultura Songye de África Central. La adquisición de Figure 3A no funciona aquí solo como noticia de mercado. Su verdadero interés está en cómo la obra amplía el eje curatorial de una muestra que mira hacia el cuerpo, la máscara, la ancestralidad y las conexiones afroatlánticas del arte moderno.
Gary Nader Art Centre anunció la incorporación de Figure 3A, obra fechada en septiembre de 1984, realizada en acrílico y óleo en barra sobre lienzo, con dimensiones de 182 x 121 cm. La pieza se integrará en LAM BASQUIAT SONGYE: Wifredo Lam & Jean-Michel Basquiat in Dialogue with the Songye Sculpture of Central Africa, proyecto previsto para noviembre de 2026 en Miami. El planteamiento no es menor: reunir a dos artistas fundamentales del siglo XX con máscaras kifwebe, figuras nkisi y objetos de prestigio Songye para proponer una lectura que atraviesa pintura, memoria, espiritualidad y diáspora.
En un momento en que Basquiat vuelve a ocupar un lugar central en la programación internacional, la operación suma una capa especialmente significativa. En 2026, el Pérez Art Museum Miami presenta Basquiat: Figures, Signs, Symbols, una exposición con diez obras de la Kenneth C. Griffin Collection y descrita por el museo como la mayor presentación del artista hasta la fecha en Florida. También el Louisiana Museum of Modern Art, en Dinamarca, ha dedicado Basquiat – Headstrong a sus cabezas y dibujos, insistiendo en la dimensión técnica, psicológica y formal de un motivo que recorre su obra. Miami, por tanto, no recibe esta nueva adquisición en el vacío: la incorpora a una conversación ya abierta sobre cómo mirar a Basquiat más allá del icono.
Una obra de 1984 para leer a Basquiat desde la ancestralidad
¿Qué obra de Basquiat adquirió Gary Nader Art Centre? La respuesta es Figure 3A, una pintura de 1984 que aparece en el centro de este nuevo capítulo expositivo. El dato cronológico importa porque 1984 pertenece a un momento de plena intensidad en la trayectoria del artista, cuando su lenguaje pictórico ya había alcanzado una madurez feroz: cuerpos esquemáticos, signos, escritura, anatomía, referencias históricas y una energía visual que no separa lo político de lo espiritual.
Lo relevante de Figure 3A no está únicamente en su fecha ni en su autoría. Está en su capacidad para operar como una figura de lectura. La frontalidad del cuerpo, su presencia casi ritual y el modo en que la imagen parece condensar energía más que describir una anatomía concreta permiten relacionarla con algunos de los grandes temas de Basquiat: el cuerpo expuesto, el cuerpo codificado, la cabeza como zona de tensión y la figura humana como territorio de memoria.
Por eso la adquisición tiene interés para el mercado, pero también para la crítica. No se presenta como una simple compra de una obra firmada por uno de los artistas más cotizados del siglo XX, sino como una pieza capaz de reforzar el discurso de una exposición. En el ecosistema actual, donde Basquiat puede quedar reducido a precio, récord o celebridad, Figure 3A permite desplazar la mirada hacia algo más complejo: Basquiat como constructor de símbolos, como lector de la historia y como artista atravesado por una cultura visual afrocaribeña y urbana.
La lectura resulta especialmente pertinente en Miami, ciudad marcada por comunidades caribeñas, latinoamericanas y afrodescendientes. PAMM ha subrayado en su propia exposición la importancia del origen haitiano y puertorriqueño de Basquiat para comprender su relación con el Caribe y con las comunidades diaspóricas de la ciudad. Ese marco convierte a LAM BASQUIAT SONGYE en algo más que una exposición de grandes nombres: la sitúa en un territorio cultural donde las conexiones entre América, el Caribe y África no son únicamente históricas, sino vivas.
Lam, Basquiat y Songye: tres lenguajes en una misma conversación
¿Qué es LAM BASQUIAT SONGYE? Es un proyecto expositivo de Gary Nader Art Centre que plantea un diálogo entre Wifredo Lam, Jean-Michel Basquiat y la escultura Songye de África Central. La propuesta ya ha sido recogida por agendas culturales de Miami como un encuentro entre obras de ambos artistas y una selección de máscaras kifwebe, figuras nkisi y objetos de prestigio Songye en el espacio de Wynwood.
El vínculo con Wifredo Lam resulta especialmente fértil. Lam, artista cubano de proyección internacional, desarrolló una obra marcada por la síntesis entre modernismo europeo, imaginario afrocubano, surrealismo, formas híbridas y una espiritualidad que no aparece como decoración, sino como estructura profunda de la imagen. En Arte por Excelencias ya se ha señalado esa dimensión de Lam como figura decisiva del arte cubano y latinoamericano en artículos como “Wifredo Lam, del Caribe al Universo, pasando por Castilla”.
La conexión no consiste en decir que Basquiat y Lam son iguales, ni en forzar una genealogía directa. Lo interesante es mirar cómo ambos trabajan desde cuerpos que nunca son solo cuerpos. En Lam, las figuras híbridas pueden leerse como presencias rituales, criaturas entre lo humano, lo animal, lo vegetal y lo espiritual. Smarthistory, al analizar The Eternal Presence, destaca precisamente esas figuras antropomorfas densas, frontales y de fuerte carga simbólica. En Basquiat, el cuerpo se convierte en campo de batalla: hueso, cabeza, corona, palabra, máscara, herida, poder.
El tercer vértice de la exposición es la escultura Songye. ¿Qué es la escultura Songye? Se trata de una tradición visual de África Central asociada, entre otras manifestaciones, a máscaras kifwebe y figuras nkisi o nkishi, objetos que no pueden entenderse solo desde su forma estética. El Metropolitan Museum of Art conserva ejemplos de figuras de poder Songye vinculadas a funciones protectoras, comunitarias y rituales, mientras que el Brooklyn Museum subraya en sus máscaras kifwebe la fuerza de las formas angulares, las incisiones geométricas y su dimensión social y simbólica.
Ahí aparece el verdadero valor de la muestra: no se trata de colocar a Lam, Basquiat y Songye en una misma sala como si fueran piezas equivalentes, sino de abrir una conversación sobre cómo las formas viajan, se transforman y se reactivan en contextos modernos y contemporáneos. En ese diálogo, la máscara no es un motivo decorativo, sino una forma de conocimiento; la figura no es una silueta, sino una presencia; y la ancestralidad no es pasado, sino lenguaje activo.
Miami como escenario de una lectura afroatlántica del arte moderno
La elección de Miami como escenario amplifica el alcance de la operación. Gary Nader Art Centre, ubicado en Wynwood, se ha consolidado como uno de los espacios privados de referencia para el arte moderno y contemporáneo latinoamericano en la ciudad. Su programación dialoga con un ecosistema donde conviven museos, ferias, coleccionistas, galerías y una escena cultural atravesada por América Latina y el Caribe.
Arte por Excelencias ha seguido de cerca esa centralidad de Miami en el mapa del arte latinoamericano, desde el peso de Pinta Miami en el mercado del arte iberoamericano hasta el papel de la ciudad como punto de encuentro durante la semana del arte. También el crecimiento de secciones dedicadas al arte latinoamericano en ferias internacionales, como se ha visto en ARCO Madrid, confirma que el interés por estas genealogías ya no pertenece a un margen, sino al centro del debate artístico global.
En ese contexto, LAM BASQUIAT SONGYE puede leerse como una exposición estratégica. Reúne un nombre de enorme potencia internacional como Basquiat, una figura cardinal del arte latinoamericano y caribeño como Wifredo Lam, y una tradición escultórica africana cuya profundidad formal y espiritual obliga a revisar las categorías heredadas del modernismo occidental.
¿Qué relación hay entre Basquiat y Wifredo Lam? La respuesta está menos en la biografía que en el campo de resonancias que sus obras activan: Caribe, diáspora africana, cuerpo híbrido, máscara, símbolo, modernidad, espiritualidad y resistencia visual. Lam trabajó desde una síntesis poderosa entre vanguardia europea y mundo afrocubano. Basquiat, desde el Nueva York de los años ochenta, convirtió el lenguaje urbano, la historia negra, la anatomía, la música, el signo y la palabra en una pintura de alta tensión política y poética.
¿Por qué Figure 3A es relevante? Porque permite que esa conversación no se sostenga solo sobre una idea curatorial, sino sobre una imagen concreta: una figura frontal, intensa, marcada por la fuerza del cuerpo como signo. Su presencia en la exposición puede ayudar a leer a Basquiat desde una zona menos complaciente y más profunda, lejos del mito rápido y cerca de sus estructuras visuales más persistentes.
La adquisición, por tanto, no solo suma una obra importante a Gary Nader Art Centre. También prepara el terreno para una exposición con capacidad de atraer a coleccionistas, especialistas, público latinoamericano y visitantes internacionales interesados en una pregunta de gran actualidad: cómo volver a mirar el arte moderno desde el eje África-Caribe-Américas.
En noviembre de 2026, cuando LAM BASQUIAT SONGYE abra este nuevo capítulo en Miami, Figure 3A tendrá una función clara: recordar que Basquiat no se agota en el mercado ni en la celebridad. Su obra sigue siendo un lugar de choque entre cuerpo, memoria, signo y poder. Y, puesta frente a Lam y a la escultura Songye, puede abrir una de las lecturas más sugerentes del año para el arte latinoamericano y afroatlántico.
Le puede interesar:
