Madrid comenzará julio con una programación que no trata la inclusión como un apartado secundario de la cultura. La X Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE abrirá sus puertas el 1 de julio en CentroCentro con una exposición que reúne a creadores con y sin discapacidad dentro de un mismo relato artístico.
Bajo el título El encanto de la ilusión: un puente entre realidad y percepción, la muestra podrá visitarse hasta el 11 de octubre. Comisariada por Antonella Montinaro, celebra dos décadas de trabajo de Fundación ONCE para facilitar el acceso de las personas con discapacidad a la creación, la exhibición y la vida cultural.
¿Por qué es importante el arte inclusivo?
El arte inclusivo no es un género ni una etiqueta que deba colocarse sobre determinadas obras. Es una forma de entender la cultura en la que distintas capacidades, experiencias y maneras de percibir pueden participar en igualdad de condiciones. Su importancia reside tanto en abrir espacios a artistas que históricamente han encontrado más barreras como en ampliar la mirada del público.
Cuando una institución incorpora la accesibilidad desde el origen de una exposición, no adapta una experiencia ya terminada: diseña una experiencia más completa. La diversidad deja entonces de presentarse como excepción y pasa a formar parte natural del panorama artístico. En esta Bienal, los artistas con discapacidad no aparecen separados ni definidos únicamente por su condición, sino que dialogan con otros creadores a partir de la calidad y singularidad de sus obras.
Ese planteamiento se resume en el concepto «Romper el marco». El marco funciona como metáfora de los límites culturales y sociales que condicionan qué entendemos por arte, quién puede producirlo y quién tiene derecho a disfrutarlo.
Más de 30 artistas y una exposición pensada para todos
La Bienal reúne a más de 30 artistas de trayectorias diversas. Entre las obras seleccionadas figura ILUSIÓN, de BoaMistura, creada junto a trabajadores de Fundación ONCE y concebida como una pieza de carácter colectivo. También podrán verse Miradas, de Daniel Canogar, y trabajos de Alberto García-Alix, Cristina García Rodero, Joan Fontcuberta, Carlos Garaicoa, Marina Vargas e Isidro López Aparicio.
La exposición incorpora además a creadores vinculados a Debajo del Sombrero y a otros proyectos de creación inclusiva. Los universos gráficos de Jaime Martínez Alonso, las metamorfosis de José Manuel Egea o el trabajo textil de Marina Solana muestran cómo la ilusión puede convertirse en una herramienta para ordenar la experiencia, expresar la identidad y construir mundos propios.
La inclusión también se traslada al modo de recorrer la muestra. Las cartelas estarán disponibles en braille y situadas a una altura accesible para personas usuarias de silla de ruedas o de talla baja. La aplicación de la Bienal permitirá consultar descripciones en texto, contenidos verbalizables y materiales audiovisuales destinados a facilitar la visita a personas con discapacidad visual o auditiva. Tanto la web como el catálogo de la exposición contarán igualmente con formatos accesibles.
Cine, talleres y teatro durante el mes de julio
La Bienal saldrá de CentroCentro con un programa de actividades que ocupará diferentes espacios culturales. La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas acogerá un ciclo de cine desde el 3 de julio hasta el 11 de septiembre, con sesiones previstas a las 18.00 horas.
La programación de julio comenzará el día 3 con Seis puntos sobre Emma, dirigida por Roberto Pérez Toledo y centrada en la discapacidad visual. El 10 de julio se proyectará La Singla, de Paloma Zapata, sobre la bailaora sorda Antonia Singla, y el día 17 llegará Votemos, de Santiago Requejo, una obra que aborda la salud mental.
La sede madrileña de Fundación ONCE organizará los días 17 y 18 de julio el taller La Mirada Horizontal, dirigido por el fotógrafo y profesor Jorge Fuembuena. La Casa Encendida acogerá, por su parte, el taller De la Figuración a la Abstracción los días 21, 22 y 23 de julio.
Las artes escénicas completarán la programación mediante la colaboración con el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Entre las propuestas anunciadas figuran Acaricia un verso, prevista para el 11 de julio, y El escondido y la tapada, el día 18.
La suma de exposición, cine, fotografía, talleres y teatro convierte esta décima edición en algo más que una sucesión de actividades. Fundación ONCE plantea el arte inclusivo como un espacio de creación compartida en el que la accesibilidad no rebaja la exigencia artística, sino que permite que más autores y más públicos formen parte de la conversación cultural.
Como resume Antonella Montinaro, la Bienal invita a «mirar de nuevo». Esa puede ser también su principal aportación: recordar que una cultura que excluye determinadas experiencias ofrece necesariamente una visión incompleta de la realidad.




